23 de febrero de 2026
La parte fija de tu factura que casi nadie revisa: la potencia contratada
Antes de hablar de ahorro, tarifas o cambiar de compañía, hay un concepto clave en tu factura eléctrica que suele pasar desapercibido: la potencia contratada. Y sí, puede ser uno de los principales motivos por los que pagas de más cada mes. La potencia contratada es la cantidad máxima de electricidad que puedes usar al mismo tiempo en tu vivienda o negocio. Se mide en kilovatios (kW) y determina cuántos aparatos puedes tener encendidos sin que salte el interruptor.
Antes de hablar de ahorro, tarifas o cambios de compañía, hay que entender un concepto básico que aparece en todas las facturas eléctricas y que suele generar mucha confusión: la potencia contratada.
La potencia es uno de los grandes olvidados… y también uno de los mayores responsables de que pagues de más cada mes.
Empecemos por lo básico: ¿Qué es el término de potencia?
La potencia contratada es la cantidad máxima de electricidad que puedes usar al mismo tiempo en tu vivienda o negocio. Se mide en kilovatios (kW) y determina cuántos aparatos eléctricos puedes tener encendidos a la vez sin que salte el interruptor.
Lo más importante que debes saber: - Es un coste fijo - Se paga todos los días del año - Da igual si consumes mucho o poco - Solo se permite cambiar una vez al año a través de distribuidora cuya gestión la lleva a cabo comercializadora - El cambio es gratuito
La potencia es, en pocas palabras, la cantidad de electricidad que puedes usar a la vez. No mide cuánto consumes, sino cuántos aparatos pueden funcionar simultáneamente sin que salte la luz. Se expresa en kilovatios (kW) y es un coste fijo, es decir, lo pagas cada día del año, estés o no en casa, consumas mucho o poco.
Y aquí empieza el problema.
Por eso, aunque reduzcas el consumo, si tienes la potencia mal ajustada seguirás pagando de más.
El gran error: contratar potencia “por si acaso”
Durante muchos años se ha recomendado contratar potencia alta “para evitar cortes”. Mejor que sobre y no que falte.
El resultado es que hoy muchísimas viviendas tienen potencias pensadas para un tipo de consumo que ya no existe: electrodomésticos antiguos, hábitos poco eficientes o viviendas con más personas de las que realmente viven en ellas.
Lo más curioso es que este sobrecoste pasa desapercibido. Si la luz no se corta, nadie se plantea que esté pagando de más. Sin embargo, en muchos casos una parte muy importante de la factura a veces cerca de la mitad corresponde a esa potencia fija que no siempre se necesita.
¿Por qué cambiar de compañía puede ayudarte a detectar este problema?
Cambiar de compañía eléctrica no es solo buscar un precio más barato por el kWh. Muchas veces es la primera oportunidad real para revisar un contrato que lleva años sin tocarse.
Si tu factura ha subido sin una explicación clara, si llevas mucho tiempo con la misma comercializadora o si tienes la sensación de que pagas más de lo que deberías, es muy probable que el problema no esté solo en el consumo.
El mercado eléctrico ha cambiado mucho en los últimos años. Hoy existen opciones más transparentes, sin permanencias y con energía verde, que además permiten analizar de verdad si lo que tienes contratado se ajusta a tu forma de vivir y consumir energía.
¿Cómo saber si puedes bajar la potencia… o si necesitas subirla?
La clave no está en estimaciones ni en lo que “suele tener la gente”, sino en los datos reales de tu suministro. Si nunca alcanzas la potencia que tienes contratada, lo más probable es que estés pagando de más.
Si, por el contrario, la luz se corta cuando coinciden varios aparatos o has cambiado recientemente tus hábitos de consumo, puede que sea necesario mantenerla o ajustarla. No se trata de tener la mínima potencia posible, sino la potencia adecuada: ni más ni menos.
El precio BOE en la potencia: la potencia mas asequible
A diferencia del consumo, la potencia tiene un precio regulado por el BOE (Boletín Oficial del Estado). Eso lo suelen tener las tarifas indexadas.
Esto significa que todas las compañías aplican el mismo coste por cada kW de potencia contratado. No hay ofertas ni descuentos en este término. Tarifa indexada y potencia: por qué juntas marcan la diferencia.
Hay un detalle importante: la potencia siempre se paga al precio regulado por BOE, tengas la tarifa que tengas. Pero cuando se combina una potencia bien ajustada con una tarifa indexada, el ahorro se nota mucho más.
La tarifa indexada permite pagar el consumo al precio real del mercado, sin márgenes inflados. Si además no pagas potencia de más, el ahorro fijo mensual es inmediato.
Entonces, ¿dónde está el problema? En que nadie suele avisar si tienes más potencia de la que necesitas. Y como es un coste fijo, ese exceso se paga mes a mes sin que apenas se note… hasta que se analiza con detalle.
Cómo calcular tu potencia ideal en Neolux Energy
En Neolux no recomendamos potencias “a ojo”. Trabajamos con datos reales.
Con tu CUPS, accedemos a la información oficial de tu suministro y analizamos las potencias demandadas reales en los distintos periodos (P1 y P2) a lo largo del último año. A partir de ahí identificamos los picos reales, aplicamos márgenes de seguridad y te recomendamos qué hacer.
Es importante tener en cuenta que no siempre es necesario tener la misma potencia en todos los periodos y que la potencia solo se puede cambiar una vez al año. Por eso, es clave hacer este análisis con criterio profesional.
En Neolux Energy sacamos tus datos de tu punto de suministro datos anuales y hacemos un promedio de potencia segun tu demanda pico anual. Es una asesoramiento gratuito que hacemos y pedimos a distribuidora una vez te cambias con nosotros.